Me Gusta

miércoles, 28 de octubre de 2015

Amor de naricilla fría

Compuse este sencillo poema para Mus, que se me fue este verano. Quise también, puesto que estoy en ese momento en el que uno dice no querer más mascotas, hacer mención en él, a aquellas que compartieron vida conmigo.



Amor de naricilla fría,
de rabito, pata y pelo, 
amor fiel, que tanto anhelo,   
mi perenne compañía.

Trampolines de mis días,
férreos guardianes del alma,  
equilibrio de mi Karma,
compañeros de fatigas.

A todo el que os conociera
sacábais una sonrisa;
en vuestra vida sin prisa
jugábais con lo que fuera.

Me disteis  paz, alegría;
en la congoja, templanza,
en el fracaso, esperanza
y  en la tristeza, la vida.

Sincronizar nuestros años
debió obrar El Creador:
vuestra vejez es dolor,
vuestra  pérdida hace daño.

Mis mascotas, mis tesoros,
Linda, Mummy, Mus y Zar  
Mathew, Oye, Thor, Randale:    

Os quiero, extraño y lloro.

domingo, 11 de octubre de 2015

Bizcocho de naranja


Este bizcocho es muy agradecido, ya que mantiene la humedad del zumo, y un saborcito a naranja que no deja  indiferentes a los comensales. Os recomiendo hacerlo y probarlo.

Ingredientes:
260 gramos de harina
40 gramos de mantequilla
150 gramos de aceite de girasol
2 naranjas
150 gramos de azúcar
Un sobrecito de levadura química, o una cucharadita rasa de postre
3 huevos

  Lo primero que haremos, será rallar las naranjas, y después exprimirlas, colando el zumo

·         Batiremos los huevos con el azúcar y la ralladura de naranja, hasta que formen una crema  consistente

·         Añadiremos la mantequilla, el zumo y el aceite, y seguiremos batiendo un par de minutos

·         Finalmente, mezclaremos con la harina y la levadura

·         Engrasaremos un molde para bizcocho (yo le pongo también papel de horno) y volcaremos la mezcla en él.

·         Dejaremos reposar la masa mientras se calienta el horno a 160 grados

·         Introduciremos el molde y dejaremos hornear durante treinta minutos más o menos

·         Cuando haya subido el bizcocho y empiece a dorar, comprobaremos con un palillo o una brocheta si ya está hecho por dentro, pinchando. Si sale seco, ya está.

·         Lo sacaremos del horno y lo dejaremos enfriar sobre una rejilla